Saltar al contenido

Cómo perder peso tras las Navidades

7 enero, 2019

Si tras las Navidades tienes algunos kilos de más no te preocupes te traemos lo que necesitas para  volver a tu peso ideal.

Tips para perder peso tras las fiestas

No todos son afortunados de comer lo que sea sin engordar. Precisamente para ellos hemos decidido traer algunos consejos  y pequeñas observaciones que serán muy útiles para perder todos esos kilos de más, sin estar cometiendo errores alimenticios.

Buen desayuno

Muchas veces hemos escuchado que la primera comida del día debe hacerse como un rey. Sin embargo, gran parte de las personas suele cometer el mismo error, hacer un desayuno apurado y muy deficiente o simplemente obviarlo por falta de tiempo.

Aproximadamente el 30 % de calorías en un día deberían ser proporcionadas en el desayuno,  cosa que como hemos dicho no muchos hacen. Todos los seres humanos cuentan con dos tipos de depósito de glucógeno, un depósito hepático y un depósito muscular.

Durante a noche, con el descanso, el glucógeno que se almacena en el hígado (glucógeno hepático) se consume, ya que es el que se encarga de mantener el nivel de glucosa adecuado en la sangre, además de proporcionar glucosa a diferentes partes del organismo.

Por lo que si al levantarse solo se tomase una taza de leche o café con leche, la recarga de glucógeno en el hígado no será suficiente para que el organismo trabaje adecuadamente. Este sería el primer error, sin pensar que se vaya a realizar algún tipo de actividad deportiva.

Se sabe que en esta época  la intensidad suele ser moderada o baja muchas veces, y con ese tipo de intensidad son los ácidos grasos los que funcionan como combustible principal. Sin embargo, la glucosa no deja de ser importante.

Hay que recordar que este elemento es necesario para las funciones vitales de los órganos, además de ser de gran importancia para las células de los músculos, y su incorporación al ciclo de krebs, a través del cual los nutrientes se transforman en energía. Pues bien, para que la grasa corporal se queme, la glucosa es fundamental.

Es casi imposible que el organismo se quede sin glucosa, por lo que este buscará sacar glucosa de donde pueda si el desayuno no es suficiente.  De ser así, existe una hormona que se encarga de detectar bajos niveles de glucosa en la sangre y al ocurrir esto da una alarma para que los diferentes mecanismos empiecen a buscar la glucosa almacenada.

La primera víctima es la masa muscular, esta aportará los aminoácidos que se requieren, con la finalidad de que se transformen en glucosa por medio del hígado.

Por ello, si el desayuno no ha aportado los nutrientes necesarios, habrá una pérdida de la masa muscular, de igual forma órganos como loa riñones  y el hígado trabajara más forzados para limpiar la cantidad de desechos que se van produciendo para lograr la conversión de proteínas en glucosa.

¿Cómo debe ser el desayuno?

Un desayuno con una buena cantidad de hidratos de carbono es lo ideal, los carbohidratos con bajo índice glucémico  deben protagonizar el desayuno.

El índice  glucémico de una alimento, está la capacidad del mismo de liberar la glucosa. En especial los carbohidratos de índice glucémico ofrecen una cantidad de glucosa sostenida, sin dar picos altos.

Aportando este tipo de alimentos se evita que los depósitos de triglicéridos aumenten y se elude además un efecto de rebote, con un fuerte bajón después, sobre todo en los entrenamientos o tras ellos.

El desayuno adecuado debe proporcionar aproximadamente un 55% de carbohidratos, 30% en proteínas y 15% en grasa. Es muy común ver a las personas suprimiendo los carbohidratos en la alimentación, pero estos no hacen engordar si son consumidos los adecuados, en las cantidades correctas. Por lo cada persona debe buscar un adecuado plan nutricional.

El almuerzo y la merienda

Otro error bastante común es eliminar el almuerzo o comer algo ‘rápido’.  Sería repetir el error anterior, las consecuencias son iguales para el organismo, sin importar cómo haya sido el desayuno, el almuerzo debe ser completo y la hora correcta.

El almuerzo debe contener todos los grupos alimenticios, no se trata de comer algo rápido en la calle o comer un alimento industrial para salir del paso.

Tras esto se tendrá que hacer una merienda saludable con frutas o cereales son una buena opción para que las reservas de glucógeno no desaparezcan.

La cena

La cena tampoco debe ser obviada aunque sí debe ser más ligera. Una sopa o una ensalada son buenas opciones.