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Cómo planificar varios picos de forma en una temporada

4 junio, 2019

Cuando se trata de una temporada larga de competiciones, mantener tu rendimiento de manera uniforme, aún con diferentes picos de forma puede ser todo un reto.

Según los objetivos que tengas proyectados tendrás que perfilar ciertas estrategias para alcanzar los tres puntos claves de tu condición física.  

Planificarte es tu primer objetivo

Como deportista sueles adaptarte para desarrollar tu rutina diaria, pero debe ser a largo plazo. Sólo así conseguirás una excelente condición física en los picos importantes de tu temporada de competencia. Organiza muy bien tus ejercicios, y tambien tus descansos.

Respeta tus tiempos

Es importante que manejes el calendario correcto. Debes definir los tres momentos cumbres de tu temporada, que los marcarán los tres eventos donde mejor desempeño desees tener, y procurar tener un mínimo de 12 semanas entre cada uno.

Con este margen de tiempo lograrás recuperarte físicamente y potenciar cualquier debilidad para la siguiente competencia.

No te detengas

En los lapsos entre competenciy competencia, no puede parar. Tu cuerpo irá adaptándose a la intensidad y frecuencia de los ejercicios, pero no puedes parar.

Evita los periodos de vacaciones o compromisos laborales forzados, que impidan que puedas continuar con tu rutina. Estos tiempos se traducen en que tu cuerpo pierda lo alcanzado y puedes retroceder.

Ayúdate con eventos secundarios

En los plazos entre competencias, una excelente forma de mantener el ritmo es participar en otros eventos, con menor exigencia y envergadura.

Los mismos te servirán para calentar el cuerpo, medir tus avances y por supuesto evaluar los puntos claves de tu condición física, que requieran ajustes o mayor esfuerzo, rumbo a la siguiente meta.

Combina correctamente tus recursos

Estar en la condición correcta para tener resultados exitosos en una competición, es un proceso de balance, de ciencia y de corazón. Involucra tres puntos claves que no puedes descuidar.

Estos elementos son:

  • Una rutina de ejercicio adaptada al tipo de competencia que desarrollarás.
  • Un balance correcto entre el volumen de entrenamiento y tu estado de forma.
  • Un abordaje mental óptimo, que garantice que te mantendrás enfocado y desestresado, para que tu cuerpo rinda al maximo a nivel físico.

Componentes de tu pico de forma

Ya te hablamos de tres factores importantes para lograr tu pico de forma. Sin embargo, hay varios componentes que al combinarse, logran que el ciclista alcance su punto máximo de la mejor manera.

Aunque no es un proceso lineal, sino que requiere de ensayos y errores, siempre puedes seguir intentando hasta lograr en equilibrio correcto.

Veamos los ingredientes de la fórmula:

Constancia

Si lo que deseas es que tus niveles se mantengan óptimos en los tres tiempos del año, necesitas un buen periodo de entrenamiento constante y con una adecuada recuperación de cualquier lesión.

Trabaja con tu periodo de base

Si estás partiendo desde un estado físico bueno, pero deseas escalar al siguiente nivel, una excelente manera de lograrlo es con entrenamiento aeróbico y trabajando tu umbral durante unas 4 o 5 semanas, potenciando tu velocidad de rodaje y el umbral de potencia funcional (FTP).

También este periodo es un buen momento para revisar y potenciar debilidades, persiguiendo el lograr un FTP óptimo para la siguiente etapa.

Construye tu pico de forma

En esta etapa puedes estar trabajando entre 3 y 4 semanas, según las exigencias del evento próximo, las cuales marcarán la pauta para entender el tipo de pruebas a las que vas a someterte en la construcción del pico.

Cada día debe estar compuesto de rutinas y ejercicios que te acerquen más al pico, emulando el tipo de retos a los que deberá responder tu cuerpo en el desafío final: la competencia pautada.

Llega el mejor punto

Lo que se conoce como la puesta a punto, es la cresta de la ola de todo tu proceso. Llegar a este punto con un trabajo adecuado que lo antecede, es la evidencia clara de cómo tu forma física se potencia en su máxima capacidad.

La puesta a punto constituye el momento de descanso, donde alcanzado el mejor momento de tu cuerpo, balanceas la carga y permites que tu condición se estabilice, sobretodo para evitar lesiones.

Suele darse entre los 7 a 10 días antes del evento para el que te has estado preparando, sin temor a que tu estado físico vaya a disminuir o cambiar de manera brusca en este tiempo.

No se perderá el trabajo, mas bien sera el momento de tu cuerpo para asentarse, y aprovechar el potencial que has desarrollado. Recuerda que es un error pensar que por hacer más o mayor esfuerzo, lograrás mejores resultados.

Demasiado puede traducirse en lesiones o daños a los niveles que ya has conquistado. Lleva las cosas con calma y recuerda que el equilibrio es clave.

Haz tus periodos de recuperación y descanso

Una de las partes más importantes de medir y asegurar tu progreso, y teniendo espacios para descansar después de cada evento crítico.

Aunque debes recordar que la inactividad total es perjudicial, por lo que los periodos de descanso se tratan más bien de puntos donde la intensidad y el ritmo de tu entrenamiento, disminuyan.

Debes continuar entrenando como una forma de mantener la forma física, para dejar que el cuerpo se recupere, y para prepararte para el siguiente nivel, rumbo al otro pico de forma.

Descansar es tan importante como entrenar. Y aunque este equilibrio entre descanso, entrenamiento, estrategias y eventos pueda parecer complicado, lograr tener diferentes picos de forma en una temporada competitiva es posible, y de hecho, será de tus mejores logros.