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¿Es posible mantenerse en forma con la bici a partir de los 40?

27 octubre, 2019
mantenerse en forma

Hay ciertos aspectos, destrezas o  habilidades que van a mejorar fruto de la práctica. Pero también es muy cierto que todo organismo envejece,  y que este es un proceso progresivo que se puede ir notando con el aumento de la edad, al pasar de los cuarenta años este envejecimiento empieza a ser más notorio, avanzando también a mayor velocidad.

Este es un punto de la vida en que los cambios no sólo son externos, sino que el cuerpo se transforma desde el interior.

En el caso de las mujeres, los niveles de estrógenos empiezan a disminuir, al igual que pasa con los hombres en los niveles de la testosterona, la disminución es bastante considerable. De la misma forma la hormona de crecimiento también se ve disminuida, por lo que se empieza a notar una pérdida de la masa muscular, algo que puede girar en torno a un 1 % por año de vida que pasa.

A causa de la disminución de hormonas y de masa muscular tras los cuarenta años, el metabolismo  humano también tiende a ralentizarse de manera importante, obteniendo como resultado una transformación  de la masa corporal que se pierde en grasa corporal a acumulada y, con ello, se puede observar en muchos casos un aumento del peso corporal.

Este es un proceso completamente natural en ser humano.  De la misma forma aumenta la inapetencia por practicar ejercicio, la mayoría opta por un periodo de descanso prolongado, que concluye en una degeneración de los sistemas articulares y musculares, dejando pasar las molestias y convirtiendo a la persona en alguien sedentario.

El ciclismo es una actividad apropiada para retrasar notablemente el envejecimiento tanto físico como mental

¿Cómo se evita caer en la fase de sedentarismo?

Las respuesta  es bastante obvia realizar ejercicios de manera regular y mantenido una dieta adecuada.  Al pasar los 40, una barrera odiada para muchos, es posible que diferentes problemas empiecen a aparecer, problemas en zonas como el sistema óseo o muscular, donde los dolores son los protagonistas del día a día.

Con la práctica de ejercicio estas molestias se pueden mejorar y también prevenir.

Por ello es recomendable realizar ejercicios que contribuyan a preservar la salud del organismo, en especial ejercicios que ayuden a trabajar el sistema cardiovascular, como es el caso del ciclismo, una disciplina completa que permite el trabajo en los diferentes grupos musculares, ayudando a evitar la pérdida de masa corporal, aumentando también el metabolismo. Dos puntos clave para retrasar el envejecimiento.

Cómo entrenar a partir de los 40

No se trata de un entrenamiento fuerte, hacer ejercicios de manera regular, sin tener que modificar las rutinas, es bastante beneficioso. No solo el ciclismo, también se le puedan sumar distintas actividades como el yoga, ya que ayuda a mantener la flexibilidad y la relajación del cuerpo. Los músculos se mantienen en forma y no se deterioran con tantas rapidez.

De igual forma después de cierta edad, es importante mantener un control médico, antes de realizar cualquier actividad que exija un esfuerzo superior, de tal modo que puedas asegurar que estás ante las condiciones adecuadas para realizar dicha práctica.

Se debe considerar que el cuerpo se va deteriorando en cierta parte, porque se lo permitimos. Tras los cuarenta resulta posible mantener un consumo máximo de oxígeno, pero es necesario el entrenamiento para lograrlo.

Si  la persona lleva mucho tiempo sin entrenar, lo recomendable es  que pase por un periodo de acostumbramiento o de sobrecarga, de manera que el cuerpo tenga la oportunidad de acostumbrarse a todos los cambios que le vienen.

En esta etapa se debe ir incluyendo actividades constantes de manera que el cuerpo capte los estímulos  y permita las adaptaciones. Hay que tener claro que el entrenamiento debe ser acorde con la edad de la persona y con el nivel en forma.   

La progresión es el paso siguiente, los primeros entrenamientos deben ser realizados con un nivel constante de intensidad, de manera que el cuerpo se acostumbre, pero luego el nivel de intensidad debe aumentar, ya que si no el cuerpo se estanca y el avance se detiene.

Por ello el entrenamiento debe ser cada vez más fuerte, más intenso. La progresión puede ser aumentar las series de entrenamiento o la intensidad del mismo.