Saltar al contenido

La importancia de conocer los primeros auxilios en ciclismo

28 octubre, 2020
La importancia de conocer los primeros auxilios en ciclismo

Los accidentes en bicicleta son más habituales de lo que nos gustaría y por tanto, nos pueden llegar a suceder a nosotros o a alguno de nuestros compañeros en algún momento. La diferencia entre un accidente con un buen final y un accidente que pudiese ser susceptible de tener serias complicaciones se encuentra en la forma en la que decidimos actuar durante el suceso. Una forma de estar preparados ante cualquier accidente de bici que pudiese suceder es aprendiendo un curso de primeros auxilios online, ya que de esta manera tendremos las herramientas necesarias para poder responder de forma rápida y segura. Muchos de estos cursos, como el de la escuela ESPS incluyen cursos de masaje y una suscripcion desde 4,99 al mes.

            Existen muchos beneficios por los que deberías aprender sobre primeros auxilios y a continuación te hablaremos de algunos, así como de las técnicas que debes aprender:

Inyecciones de medicamentos

            Una forma de tratar a una persona que sufra de una fuerte afección o un fuerte dolor en alguna zona específica del cuerpo, es por medio de las inyecciones. Aunque las inyecciones siempre deberían ser realizadas por un especialista del sector sanitario, no siempre tendremos a alguno cerca de nosotros. En el caso de que nos toque inyectar a alguien, debemos tener en cuenta que debemos trazar un cuadrante a nivel del muslo, específicamente en la nalga a la altura del cuadrante superior más externo de la nalga.

Saneamiento de las hemorragias

            Las hemorragias son muchísimo más comunes de lo que pensamos y suelen ser causadas por heridas con objetos punzantes, cortantes y van desde pequeños sangrados fácilmente curables hasta grandes pérdidas de sangre provocadas por una misma herida. Para tratar las hemorragias primero debemos aislar la zona de toda prenda que tenga encima y desinfectarla, para posteriormente hacerle presión con un paño por lo menos entre 10 y 15 minutos; si el paño se llena de sangre, no debemos retirarlo, sino más bien cubrirlo con otro porque podríamos parar el proceso de coagulación. Si la hemorragia sigue, entonces debemos presionar entre una zona cercana a la herida y al corazón.